lunes, 21 de diciembre de 2009

guily pleasures

I sometimes take an e-moment
to check if anyone has commented on this blog
i find pleasure in the million times
I have looked to find no-one cares

often

before I write another obsolete little verse
I take a minute to relax
sit on the floor, barefoot
and focus on my breathing
study my movements like a blueprint
see me from afar

i assume

the words will fall from †he highest end of the table
and what will reach the low will only be static

martes, 1 de diciembre de 2009

Thing 1

Walking away I rejoice in the hands
Tuning it up, ahead with the band
Final days fill old sacks
It's good, good to be back

lunes, 23 de noviembre de 2009

i dig

Stealin’ a tusk from an elephant must make one feel creepy inside.
And although you’ll boast around the fire at night . . .
That ghost will kick up a fight.
“Be gone? Be gone?”, you scream . . .
You’re just some elephant dream . . .
I needed you like you needed me . . .
People, they need piano keys.
.jim james

martes, 17 de noviembre de 2009

how to say

how can a poor mind describe
the way time passes by
how can i reflect the change
i assume, i maintain

lunes, 2 de noviembre de 2009

I very much dig

http://www.youtube.com/watch?v=dVC2cszdTao&feature=rec-HM-fresh+div

entry of character #4

wearing black on misty noons
stating the opposed, the ignored, the refused
keeping beat of distant grooves
always new, always in, all in tune

I am awake now
I'm willing to
I feel brand new

talking back the feelings hid
through other mouths, on other means
through city bulbs, never lit
walking from, heading in

I am awake now
I'm willing to
I feel brand new

Believe you, me
When it's dark
They agree
Believe you, me
it could get
very dark

domingo, 11 de octubre de 2009

The Interview 2.0

http://www.megaupload.com/?d=MXLMQFPM

martes, 6 de octubre de 2009

Una Mañana Soleada por Jose Puig

(Jose Puig nacio en 1989 con marcas de fuego y llama)

Una mañana soleada
Una mañana soleada salí de mi primera clase del día. Compre el periódico, un café, y un cigarrillo y me senté en las soleadas escaleras a disfrutar mis compras, este momento era significativo, y simbolizaba placer y daba a mi rutina control y tranquilidad. Seguí a mi siguiente clase, el remolino de rostros transitando por los pasillos, una masa humana de rostros, algunos gordos, otros feos, blancos, rojos y negros, maliciosos, estúpidos, entristecidos, inteligentes, la juventud de México resumida en aquellos rostros, viciosos algunos, pulcros otros, razas nacionalidades, ideologías reunidos en esta magna institución.

La masa de personas hacia difícil el andar, mas aun con un quinto cigarrillo en mi boca, forcejeando con mi papeleo y subiendo escaleras adornadas con carteles de distintos tipos. En esos tiempos podías encontrar carteles desde prevenciones sanitarias contra la pandemia porcina, hasta carteles de convocación huelguista en pro de la liberación de presos políticos a partir de la vigencia de Marx y el Comunismo.

Que enorme variedad de perspectivas y estilos de vida, de clases e intereses entre los cientos de estudiantes. Y yo entre ellos, asombrado y maravillado por el oscuro corredor del conocimiento en el que me encontraba. Pues el conocimiento no era para mí esa luz al final del camino, sino más bien una tortuosa y épica aventura, llena de obstáculos, miedos y luchas.

Así fue como pase a formar parte de las filas de militantes de la UNAM. Aun no me inclinaba con pasión por ninguna tendencia política pero la influencia primordialmente socialista empezaba a germinar en mí y en mi estilo de vida.

Cuando por fin llegue a mi salon, tome asiento, y me puse a escuchar los tambores y cuernos aztecas que un grupo de estrafalarios jóvenes hacían sonar en el patio adyacente. Que diría mi abuela si me viera ahora, ataviado con la misma ropa desde hace un año, sucio, fumador empedernido, y adicto al café, sosteniendo un periódico de izquierda, en una clase de historia de México, donde la maravillarte voz del profesor se mezclaba con el penétrate sonido del cuerno de caracol azteca de antaño.

El pintoresco paisaje que se desenvolvía a mis ojos me decía algo. Estudiaba por estudiar, una llama joven sin responsabilidades ni deberes, con locura en la cabeza y experiencias en el pasado.